El sábado pasado asistí a un ritual del matrimonio, se casó una amiga muy querida, he asistido a varios de este tipo de eventos y no puedo negar la emoción que me ocasiona estar en ellos.
En la iglesia siento como se me enchina la piel, me siento muy contenta por mis amigos y en tal ambiente es inevitable el no sentir nada, las flores, todos muy cucos (muy bañaditos, con peinados de salón y lindos atuendos), pero en esta ocasión mi emoción fué más allá de lo que pudiera controlar...de principio a fin de la celebración religiosa, no pare de llorar y llorar (era un súper drama!!) mis emociones eran incontrolables era una emoción que no había experimentado...
Después del evento y de la recepción que por cierto estuvo muy bien, y bailé hasta el cansancio, así como pistié hasta el final de la misma, todo bien muy bien de hecho, a pesar de que en la fiesta me dí cuenta que uno de los invitados (un buen amigo de la hermana de la novia, es un tipo por el cuál yo moría, encantaba...cuando estabamos en la secundaria!!) estaba allí con su esposa y claro que me identificó y lo mejor es que me vió con una mucho mejor apariencia de la que tuve la última vez que lo ví...
Bueno ese es otro asunto, la cuestión es que el dia de ayer estuve en tal reflexión acerca de mis sentires en el evento.
Y me dí cuenta de algo, de por que me sentía así, (definitivamente NO estoy en mis dias, como mi acompañante llegó a pensar...), me di cuenta que era la esperanza, la esperanza que creí haber perdido, volvió a surgir.
En otras bodas a las que he asistido sé que, si se aman y todo el rollo, pero...hay mil cosas de por medio: el interés, la conveniencia, el que SE TIENEN que casar(para guardar las apariencias, bastante estúpido, pero en fin...), que uno de los dos no está muy convencido de querer estar con esa persona, etc.
Pero en este caso en particular no es así, no había visto un amor así, tal entrega, una relación basada en confianza, respeto y claro...amor.
Mi amiga tuvo la fortuna de encontrar a una persona maravillosa y honesta, pero sobre todo alguién a quien ella ama y ese amor es correspondido. Claro que han librado obstáculos y diferencias entre familias, pero ese es el chiste de todo esto...saber superar esos obstáculos que se presentan con la convivencia, sabiendo que pueden contar uno con el otro.
Él, este tiempo que lo he tratado no ha dejado lugar a duda de lo buena persona que es.
No sé si soy presa de la melancolía o que pero brilló esa esperanza de que es posible encontrar el amor y amor del bueno.
Aquí entre nos. hasta he vuelto a creer en las almas gemelas por que por lo que he visto y vivido con ellos y lo que me ha sido confiado de esa relación, lo puedo ver de esa manera...y puedo decir: L' amour existe encore!!