Wednesday, December 27, 2006

DEMONIOS INTERNOS, DOBLE MORAL Y CONSECUENCIAS DE SU DEPENDENCIA ALCOHÓLICA 2a. DE "n" PARTES

Después de varios brindis y reuniones llevadas a cabo en nombre de las fiestas navideñas, a las cuales había asistido, a todas aquellas en las que su presencia había sido requerida...sin chistar ella estaba presente y dispuesta a pasarsela bien.
Un par de dias antes de noche buena, fué invitada a una donde estaría una persona que se empeñaban en presentarle y que congeniaran. Enseguida del brindis con vino espumoso y degustar una comida ligera comenzaron los tragos, uno tras otro no había su bebida favorita, pero a ella no le importó, se dijo para si misma: -a la tierra que fueres...- y bebió tequila ella estaba con el hombre de quien tanto le habían hablado.
Un buen tipo, pero no le interesaba tanto como su compañero, a quien desde que llegó no dudó en mirarlo y lanzarle miradas que dejaban muy en claro su atracción hacía él.
El tipo al darse cuenta de la intención de dichas miradas no dudó en seguirle el juego, bailar con ella y seguir con el coqueteo que se había suscitado desde un principio.
Al paso de las horas y también de las copas decidieron marcharse recién habían abandonado el lugar donde estaban se comenzaron a besar, una y otra vez.
A ella le gustó, le gustó desde un principio, le gustaba sentir el calor de cada beso, de ese hombre que le gustaba tanto.
Sentirlo, probarlo, acariciarlo...qué más podía pedir??
Después de una hora de besos y cachondeo se marcharon a un lugar donde estuvieran solos, ella al principio se resistió, no había hecho tal cosa...pero enseguida pensó: -¿qué importa?, me gusta, el quiere...¿por qué no?-
Llegaron y después de largos besos y de haberse desprendido de casi en su totalidad de sus vestimentas, ella se sintió mal, ya no quería estar allí, quería salir corriendo, fué como una bofetada, de repente ya no quería nada...
Se negó a seguir, se negó, él se consternó y comenzó a besarla de una manera aún más efusiva, la mordió y metió sus dedos en su vagina, le dolía se quejaba pero el encima de ella no dejaba de hacerlo.
Ella le pidió que dejara de hacerlo, le pidió que la dejara...el la mordia y no dejaba de hacerlo.
Ella comenzó a sollozar, arrepentida por su comportamiento y reprochándose el haber accedido a irse con él.
Él la dejó, se apartó de ella, ella sin pensarlo dos veces tomó su ropa y se vistió, salió de allí y aceptó su compañía para llegar a su casa...

0 Comments:

Post a Comment

<< Home