Y QUE ME QUEDO CON LAS GANAS...
El dia de hoy le llaméa un amigo, cuyo hermano es una persona especial para mi.
A veces pienso que somos un par de almas enfermas que se hunden en sus dependencias, alejando a la gente que nos quiere, demostrando que no necesitamos de nada ni de nadie para un día cambiar, para de un momento a otro dejar lo malo ser nuevas personas cambiando nuestra forma de vida...dejando salir a una nueva persona, una persona que puede hacer TODO lo que tanto ha pensado, todo lo que alguna vez paso por nuestra mente para hacerlo realidad.
A pesar de que a mi amigo tenía años de conocerlo a su hermano lo conocí hasta 5 años después...por que él nunca estaba, por que estaba no disponible por la parranda anterior (parrandas que duraban 3 o 4 dias...)
Cuando por fin nos conocimos fué algo mágico (maldito cliché) en cuanto cruzamos palabras podíamos percartarnos de que pie cojeamos encontramos puntos en común para hablar y querer estar uno con el otro...él me aclaró que no dejaría sus adicciones que seguiría en lo mismo que quizás algún día pasara podría ser el siguiente al que estaba viviendo por que el día corriente ya lo estaba haciendo de nuevo.
Ya no insistí en verlo y él dejó de llamar, ya no se repiteron las llamadas en la madrugada diciendo que quería verme...se acabaron y a pesar de que lo pienso y pienso que lo hubiera podido ayudar (quién demonios me creo...la salvadora de los débiles??? no puedo ni siquiera conmigo...ja!!!)
Los momentos que he tenido la oportunidad de hablar con él es cuando le llamo a mi amigo y tengo la fortuna que el conteste el teléfono y hoy fué uno de esos dias...peero a pesar de que sentía que mi corazón latía con tanta fuerza al escuchar su voz no pude sentirme con la seguridad de que fuera él, asi que; sólo pregunté por mi amigo y no dije más...
Al paso de los minutos charlados con mi amigo decidí preguntar por su hermano y cuando ya me había despedido le pedí me lo comunicara.
La triste realidad es que ya estaba dormido (por que para variar estaba desvelado...) y me sentí TRISTE, TRISTE ya no hablaría con él, ya no más.
No he dejado de llorar pensando en lo poco que viví con él, en lo poco que compartimos juntos, aunque a pesar de tantos dias que han pasado no dejo de recordarlo ni de preguntarme cómo estará...?
Escuchando a Silvio y apareando estimulos condicionados para hacer otra de mis tormentas, otro drama en mi vaso de agua.
